sábado, 18 de julio de 2009

EN ESPAÑA NO SE CONFIESA NI DIOS


Alerta roja en la Iglesia católica ante la situación del sacramento de la penitencia. La confesión está de capa caída. Clínicamente muerta. El 80% de los católicos españoles ha dejado de confesarse. El Papa Ratzinger acaba de advertir a los curas desde Roma: "No os resignéis jamás a ver vacíos los confesionarios".

El padre Carrión, de 81 años, espera en el confesionario, como cada día, la llegada de penitentes. Nadie se acerca, pero no se desanima. "Lo que ocurre es que la gente ya no nos ve como intermediarios ante Dios, sino como personas normales. Y da corte acudir a contar determinados problemas o sentimientos a alguien que es como tú".

La Conferencia Episcopal proporciona cada dos años estadísticas detalladas de la práctica sacramental en España. Con cifras de todos los sacramentos, menos del de la penitencia. Dicen que por la dificultad de medir un sacramento tan individual. Pero hay quien cree que a la propia Iglesia le avergüenza constatar numéricamente la casi total desaparición de la confesión.

El caso es que las escasas encuestas que hay al respecto son obra de algunos medios de comunicación de instituciones religiosas que prefieren no esconder la cabeza debajo del ala. Sólo el 15% de los católicos adultos se confiesa al menos una vez al mes. Entre los jóvenes, el porcentaje no llega ni al 5%. Y eso, entre los católicos convencidos.

"La gente acude a comulgar sin confesarse", se quejan los curas. "Y los que se confiesan parece que no tienen de qué acusarse. No hay conciencia de pecado", advierten los obispos.

Los 10 mandamientos siguen en pie, pero la mayoría de los católicos se saltan unos cuantos sin conciencia de culpa. Se van los pecados clásicos y llegan otros nuevos: el genocidio, el terrorismo, el tráfico de armas o de drogas, la corrupción, la especulación, la evasión fiscal o los atentados contra el medio ambiente.

Lo que poca gente sabe es que también hay pecados que, aunque se confiesen, no los puede perdonar un simple cura. Ni siquiera un obispo. Están reservados al mismísimo Papa. Son cinco: robar hostias consagradas para ritos satánicos; violar el secreto de la confesión; la pederastia; abortar o colaborar en el aborto, y agredir u ofender al Papa. Pecados excepcionales que los católicos cometen a menudo, porque la Penitenciaría Apostólica, el organismo vaticano encargado de examinarlos, dice que no da abasto.

Las causas de la alergia al confesionario son de lo más variado. Algunos católicos creen que el pecado es algo superado. O lo consideran un tabú inventado por la iglesia para dominar las conciencias de la gente. Los católicos más comprometidos tienden a confesarse de los pecados sociales, "los que hacen daño a los demás", pero no de los personales.

"Surge una tipología de creyente, cada vez más abundante y difícil de cambiar, que no ve pecado en casi nada, salvo en lo estructural y, en consecuencia, no siente necesidad alguna de confesarse", admiten los obispos. La confesión individual y auricular se introdujo en el siglo XII y sólo se concretó minuciosamente en el Concilio de Trento, en el siglo XVI. De hecho, los obispos españoles reunidos en el Concilio III de Toledo en el año 589 condenaron como «atrevimiento execrable» la confesión privada. Y la confesión frecuente sólo se generalizó en el siglo XX.

Desde el Concilio, se hicieron muchos cambios en la administración del sacramento y en la actitud de los confesores. El confesor ha dejado de ser un inquisidor-juez, para convertirse en un paño de lágrimas. Incluso a la hora de preguntar, Roma les aconseja que lo hagan "con tacto y con respeto a la intimidad". Y les pide que no impongan "excesivas penitencias".

Hasta el tradicional confesionario fue sustituido por otro tipo de habitáculo más cómodo.

Durante los años 70 y 80, una vía de escape del confesionario fue la celebración comunitaria de la penitencia. Hoy, incluso eso se ha perdido. Entre otras cosas, porque la jerarquía ha prohibido casi por completo esa fórmula.

¿Volverá por sus fueros la confesión? No lo tiene fácil. A diferencia de algunos otros sacramentos, como la primera comunión, el bautismo o el matrimonio, la confesión no es un rito social y, por lo tanto, no se mantiene al socaire de las presiones sociales y comerciales.

Además, los curas también escapan del confesionario, al que algunos llaman "quiosco". La deserción de los fieles viene precedida, a veces, de la de los propios curas.

La confesión siempre mantuvo una "dimensión terapéutica". Muchas veces, el confesor es el psicólogo de la gente más sencilla y más pobre. Pero no es fácil ser un buen confesor. Exige disciplina, paciencia y una profunda vida espiritual. Pasar, como dice Juan Masiá, "del confesionario al pacificatorio". Es decir, "recuperar la riqueza pacificadora y terapéutica del confiteor, porque sólo así, la muerte del confesionario prefigurará la resurrección de la confesión»".

José Manuel Vidal
Extracto de un extenso reportaje publicado en Religión Digital 12.07.09

lunes, 13 de julio de 2009




ENTREVISTAS -13/07/2009 - Actualizada a las 12:09 http://www.teldeactualidad.com/
Paco Bello: "No puedo pretender que todos los parroquianos estén de acuerdo conmigo, eso significaría que soy un falso"

El párroco de La Garita y Marpequeña le pide al Gobierno de Telde que se ayude más a los necesitados y a la oposición que deje de trabajar como si fuera una asociación vecinal
Francisco Pérez Bello, delante de la Iglesia de La Garita (Foto TELDEACTUALIDAD)
TELDEACTUALIDAD
Telde.- Francisco Pérez Bello (Paco Bello) es desde 1997 párroco de La Garita y Marpequeña. Desde entonces tiene colgado en Telde el sambenito de polémico porque hace de la libertad y la tolerancia ejes de su labor pastoral, lo que le ha supuesto más de un encontronazo. En 2008 hizo historia al izar la bandera gay en el templo de La Garita.
- El colectivo GAMÁ le distinguió días atrás con el premio Pintadera Arco Iris por su lucha contra la homofobia ¿Le sorprendió?
- La verdad que sí, porque creo que hay personas que se destacan más que yo por la lucha contra la LGTBFOBIA. De todas formas estoy muy agradecido de que este reconocimiento haya caído en mi persona, que soy un hombre de Iglesia.
- ¿Cómo cree que encaja el Obispado el hecho de que uno de sus sacerdotes reciba un premio de un colectivo tan mal visto por las jerarquías eclesiásticas?
- Bueno, nuestro obispo es muy tolerante con todos y el que uno de sus sacerdotes sea reconocido por su lucha contra la LGTBFOBIA creo que lo asume perfectamente, pues es algo que no va contra el Evangelio de Jesús. Si en algo se destacó Jesús es por su tolerancia hacia los que son diferentes.
- En 2008, hace un año, hizo historia al izar la bandera multicolor, símbolo del movimiento gay, en el templo de La Garita ¿Se arrepiente de haber tomado aquella iniciativa? ¿Recibió alguna reprimenda de sus superiores?
- No me arrepiento para nada. Creo que es un gesto estar al lado de un colectivo donde también hay cristianos- Grupo Diálogo dentro de GAMÁ- , que aún hoy, en la época que vivimos, sigue siendo marginado y despreciado por muchos sectores de la sociedad. Y tengo que decir, que no he recibido reprimenda alguna, al menos por ahora.
- La Garita se ha movilizado en varias ocasiones en defensa de su labor pastoral ¿La polémica es consustancial a sus acciones o cree que su mensaje no es entendido por un sector de sus parroquianos?
-Mas bien lo último. Tampoco a Jesús le entendió su propia familia, que querían despeñarlo por un barranco, porque no estaban de acuerdo con Él. No puedo pretender que todos los parroquianos estén de acuerdo conmigo, eso significaría que soy un falso. Al manifestarme tal cual soy y no como algunos quieren que sea, pues surge el conflicto ideológico.
- ¿Cómo cree que los ven sus feligreses?
- Habrá de todo. Es una buena pregunta para hacer una encuesta. Que soy natural, sin engreimientos, con los pies en el suelo. Y sobre todo amigo de los más sencillos. Esto si me lo han dicho muchos. Y otros que no tengo pinta de cura.
- Párroco, profesor y también analista de la actualidad política y social de Telde ¿Cómo ve al municipio?
- Un municipio excelente por su gente tan cercana y sobre todo por ser referente cultural e histórico en la isla.
- ¿Qué opinión le merece la gestión del gobierno y la actividad de la oposición?
- La verdad que en cuanto al gobierno me gustaría que se pusiera más empeño en ayudar a los necesitados, menos en deshacer y hacer aceras. Sobre todo en este tiempo de crisis económica. Y que dieran una imagen de un gobierno más compacto. En cuanto a la oposición, hay que hacer las cosas para favorecer al ciudadano, no para favorecer la ideología del partido. Los ciudadanos queremos que los que han sido elegidos trabajen con seriedad, no como si fueran una asociación de vecinos diciendo todos los días que si hay una farola fundida, que si hay basura tirada, que no a los top-less en la playa… Hay que acordarse cuando gobernaban, qué es lo que se hacía, en qué se gastaba el dinero… ahora es muy fácil criticar porque el que gobierna no soy yo.

Preocupación por los problemas sociales.
Paco Bello es una persona que muestra una gran preocupación por las dificultades sociales de los barrios costeros de Telde en los que lleva casi 12 años como párroco. El contacto diario con feligreses y vecinos le hace ser una fuente de primera mano para conocer las cuestiones que más inquietan a los miles de teldenses que residen en La Garita y Marpequeña. El paro y el “deficitario” transporte público se erigen en los problemas que Bello apunta, entre otros, como los más acuciantes, aunque tampoco deja pasar por alto lo que él califica como “el mal uso de locales públicos que pertenecen a todos los ciudadanos y de los que se apropian algunos particulares”.
Además de su ejercicio pastoral como sacerdote, Bello suele colaborar de forma habitual con el colectivo El Patronato La Sal de La Garita, que organiza anualmente los festejos patronales del barrio que se celebran en septiembre. Esporádicamente también lo hace con grupos ciudadanos de San José de Las Longueras y, a un nivel más personal, con padres y madres de alumnos que solicitan su ayuda.
De su experiencia como profesor de Religión, la califica de “gratificante” por su relación directa con alumnos y compañeros, “que ven en mí a alguien de Iglesia, que es cercano a sus vidas”. Reconoce que a sus alumnos les cuesta creer al principio que sea cura por su forma de ser y apariencia física. Sin embargo, asegura, “cuando lo descubren, se hacen más amigos y se crea un clima de más confianza para contarme muchos de sus problemas”.
Como diabético que es cree interesante poner en marcha en Telde una asociación de personas que padecen esta enfermedad, “ya que este municipio es el de mayor población diabética de toda la isla, según datos del Hospital Insular”.

Cura y profesor.
Francisco Pérez Bello (Paco Bello) nació en 1956 en el barrio de San Andrés de Santa Cruz de Tenerife. Estudió Bachillerato, Filosofía y dos años de Teología en el Seminario de La Laguna. Luego se trasladó a Las Palmas de Gran Canaria para finalizar los otros dos años de Teología. El 1 de octubre de 1984 se ordenó sacerdote en la Parroquia La Paz (Las Rehoyas Bajas). Su labor pastoral la inició como primer destino en El Doctoral. Después estuvo en San Francisco de Sales, en el Risco de San Nicolás y en 1997 se hizo cargo de las parroquias de La Garita y Marpequeña. Ha sido profesor de Religión en los institutos de Cruz de Piedra, Vecindario, San Cristóbal y en la actualidad en el IES Juan Pulido Castro (Telde).
Fuente: Canarias7 (Carmelo Ojeda)

domingo, 5 de julio de 2009

BAJADA DE LA VIRGEN DE LOS REYES 2009


La fiesta más importante de El Hierro es la Bajada de la Virgen de los Reyes, la fiesta traslada a la patrona de la isla desde su santuario en La Dehesa a la capital de la isla, haciendo un recorrido de 28 kilómetros por los caminos de la Virgen que atraviesa todas las localidades de El Hierro.
Hay un canto popular, en El Hierro que dice: "por ver a la Madre Amada no importa la caminada", y razón tienen, porque los miles de fieles que la acompañaron desde las cinco de la madrugada hasta cerca de la medianoche de ayer, con el simple propósito de ver de cerca los ojos de la Virgen, parecían llenarse de energía y olvidar el agotamiento, el dolor y hasta el insufrible calor que estuvo presente en más de la mitad del camino.
Pasadas las 21:30 horas tuvo lugar el recibimiento oficial y la correspondiente entrega del bastón de mando a la Sagrada Imagen en la zona del cementerio de Valverde.
Por último, los caminantes dirigieron sus pasos hacia la iglesia de La Concepción, en donde la Virgen de los Reyes estará hasta el próximo día 1 de agosto, fecha en la que regresará a su templo en La Dehesa hasta 2013, año de la próxima Bajada.

sábado, 27 de junio de 2009


Un milagro bajo un paraguas

Aún recuerdo aquel tórrido mediodía de abril de 1988 cuando todos en Agraharam, un pueblo colindante con Anantapur, buscan desesperada-mente la mirada del hombre que camina bajo un paraguas. El termómetro supera los 50 grados pero todos sus habitantes están en la calle para ver de cerca al hombre que les ha devuelto la esperanza. Todos se arremolinan bajo ese paraguas negro y viejo para honrar a Vicente Ferrer, el hombre que tuvo un sueño. Le ponen collares de flores, le lavan los pies, le dan agua de coco, dulces, le dan las gracias, le quieren…

Le quieren desde que en 1969 llegó a Anantapur, en el estado indio de Andhra Pradesh, para enfrentarse a la pobreza absoluta, para ayudar a los que nunca recibieron ayuda, para decirles a los intocables, a los pobres de los pobres, que ellos también tenían derecho a vivir y a vivir con dignidad. Y lo hizo desde una pequeña casa que le dejó una organización protestante y en la que sólo había una mesa, una silla, una máquina de escribir y un mensaje en la pared: «Espera un milagro». Siempre recordaba esa frase y lo que pensó nada más leerla: que no había milagro que esperar, que había que salir a buscarlo, que era una locura pero que había que intentarlo.

La locura había empezado mucho antes. En las calles de Barcelona, primero; en el coro de su catedral, después; y finalmente en el frente del Ebro, durante la Guerra Civil española, donde luchó sin pegar un solo tiro en el bando republicano. En las calles de Barcelona, donde nació el 9 de abril de 1920, vio los primeros intocables de su vida; en la catedral empezó a conocer a Dios y en el frente del Ebro vio la luz que le llevó a la Compañía de Jesús. Después pasó una temporada en el campo de concentración de Betanzos antes de volver a Barcelona e irse a estudiar a un monasterio en las laderas del Moncayo. Y del Moncayo a la India.

El 13 de febrero de 1952 atracó en Bombay, atravesó la Puerta de la India y pisó por primera vez su nueva patria. «Mi nueva tierra de promisión», pensó. Sus primeros años en Mammadh, pequeña localidad al norte de la gran urbe, le supuso un auténtico descenso a los infiernos. Supo entonces que tenía que pasar a la acción, que él no había llegado allí para orar, ver y callar.

Empezó construyendo con sus manos un pequeño hospital, luego un colegio, después un pozo tras otro hasta que finalmente se puso a repartir trigo con un carro tirado por un par de bueyes.

«Nunca les hablaba de Dios, había otras prioridades», se decía y se repetía que él no había llegado hasta allí para elevar las estadísticas de bautizos.

Sus métodos empezaron a no gustar. Ni a la Compañía de Jesús ni a las autoridades locales que le veían demasiado poderoso. Estos le quisieron echar y aquellos reconducir. Pero él siguió su camino y la orden de expulsión no tardó en llegar. Fue el 27 de abril de 1968. Durante el siguiente año, mientras la burocracia iba retrasando su salida del país, cientos de miles de personas de todo el estado de Maharastra se manifestaban periódicamente en Bombay contra la salida de father Ferrer.

Fue propuesto para el Nobel de la Paz. La revista Life le sacó en portada como el santo desconocido. Al final, Indira Ganhi, presidenta del país, dijo la última palabra: «El padre Ferrer marchará al extranjero para pasar unas cortas vacaciones pero será bienvenido a su vuelta».

Quisieron convertir la victoria en derrota. La Compañía quiso atarle corto y los políticos le prohibieron volver a Maharastra. Aquellos quisieron que se dedicara exclusivamente a la enseñanza y de estos sólo el gobernador de Andhra Pradesh, una de las zonas más paupérrimas de la India, le permitió quedarse en su estado.

Y allí se fue, en 1969. Y con él, Anna Perry, una periodista inglesa de 22 años, 26 menos que él, que era la encargada de cubrir las manifestaciones de Bombay a favor de Vicente. Se conocieron el 27 de julio de 1968 («Recuerdo muy bien esa fecha» -me dice Anna- «porque estaba convencida de que ya nunca me iba a separar de él») y se casaron el 4 de abril de 1970, poco antes de que la Compañía de Jesús lo expulsara.

Fue entonces cuando Vicente Ferrer y Anna salieron a buscar ese milagro que le gritaba desde la pared de aquella humilde casa donde empezó a hacerse realidad su sueño. En 1969 habían creado RDT (Rural Development Trust o Consorcio para el Desarrollo Rural) el instrumento con el que se puso en marcha la mayor transformación que se recuerda en un estado indio a manos de una organización no gubernamental… y en 1996 vio la luz la Fundación Vicente Ferrer (FVF) y con ella un programa de apadrinamiento de niños que a día de hoy supera ya los 135.000.

Y este milagro tiene otras cifras:

Más de 2,5 millones de personas de 1.874 pueblos del distrito de Anantapur se benefician de los proyectos de RDT y la FVF.

A lo largo de estos años se han construido 39.000 viviendas.

Además, se han construido tres hospitales generales, un centro de planificación familiar, un centro para enfermos terminales de sida y 14 clínicas rurales que funcionan a pleno rendimiento.

Han levantado 1.696 escuelas y centros educativos y 120 bibliotecas que educan a 158.000 alumnos de primaria y secundaria.

Y luego están los centros especiales para invidentes, sordos, discapacitados psíquicos; un total de 1.300 shangams acogen a 15.600 personas con distintas discapacidades, que cuentan además con 18 escuelas residenciales.

También han sacado agua de donde no había: miles de pozos afloran por todo el distrito y casi 2.300 embalses de distintos tamaños consiguen dos y hasta tres cosechas por año gracias a los casi tres millones de árboles frutales plantados.

Además, más de 70.000 mujeres se han unido en más de 4.000 asociaciones para que puedan participar en cualquier aspecto de su vida o de la vida de su comunidad con los mismos derechos del hombre. Todo esto después de que en 1982 se pusiera en marcha un ambicioso plan de control de la natalidad que ha contribuido de manera significativa a mejorar el nivel y la calidad de vida de miles de mujeres.

Se podría seguir hablando de todo lo que ha cambiado la vida de los más desfavorecidos del distrito de Anantapur desde que llegó Vicente Ferrer. Pero los números no alcanzarían a dibujar realmente la labor realizada. Vicente no sólo les dio la oportunidad de vivir dignamente… No, Vicente Ferrer les dio mucho más, les dio la oportunidad de ser, les ofreció la esperanza que nunca tuvieron.

Me viene a la memoria más que nunca la cena que disfrutamos el pasado 26 de enero en Anantapur. Sentados en su comedor, devorando una tortilla de patatas con Anna y Begoña, Vicente nos contaba todo lo que todavía le quedaba por hacer. Que ese milagro que le gritaba desde aquella pared todavía era una utopía: que hacían falta más hospitales, más colegios, más agua, más trabajo. Y nos lo decía como si el futuro fuera suyo, como si le sobrara tiempo para seguir haciendo realidad cada día el milagro del pan y los peces.

Estos milagros le hicieron merecedor de un sinfín de galardones: desde el Príncipe de Asturias de la Concordia 1998 a la reciente concesión de la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil. Pero no son estos galardones los que más feliz le hicieron, no, él buscó siempre la sonrisa de cualquier niño.

El pasado 20 de marzo sufrió una embolia cerebral de la que ya no ha podido recuperarse. Si en algún momento desde entonces le ha vuelto la lucidez seguro que ha reflexionado y ha llegado a la conclusión de que lo dejaba todo en buenas manos: en las de Anna y en las de Moncho, el segundo de sus tres hijos, el sucesor, el que sigue sus pasos; sin olvidarse de sus hijas Tara y Yamuna, de sus seis nietos y de los millones de personas en todo el mundo que nunca permitirán que se extinga ni su memoria ni su obra.

Aún recuerdo aquella entrevista que le hice en 1998, allí en la India, cuando me dijo que ya había elegido el lugar donde descansaría cuando se fuera. Está, me dijo, en la ladera de una de las montañas que rodean Anantapur. No quería que se convirtiera en lugar de peregrinaje pero sí que cuando las gentes pasaran por su lado pudieran decir: «Allí está Vicente». Y será verdad porque Vicente Ferrer, el hombre que tuvo un sueño, nunca se irá de Anantapur. Permanecerá allí, siempre terco, inagotable e indeleble en la ladera de esa montaña, hasta que averigüe por sí mismo que el milagro era él.


Fernando BaetaEl Mundo 19/06/09
Fundación Vicente Ferrer:http://www.fundacionvicenteferrer.org/esp/home.php

jueves, 11 de junio de 2009

El Vaticano destituye a
dos obispos centroafricanos
por tener mujer e hijos


Para los africanos, tener mujer e hijos es una bendición del cielo. Una mentalidad de la que participan curas y obispos, que aceptan el celibato, porque no tienen más remedio, pero, en la práctica, muchos de ellos mantienen una familia con total naturalidad.

Pero Roma sigue apostando por el celibato obligatorio y no admite excepciones. Por eso, acaba de destituir a monseñor Paulin Pomodimo, arzobispo de Bangui, y a monseñor François-Xavier Yombandje, obispo de Bassangoa.
Se trata de dos de los más importantes obispos del país centroafricano. Monseñor Pomodimo que, a sus 55 años, era arzobispo de la capital, había sido presidente del episcopado y, además, había tenido un papel importante como mediador en el reciente conflicto que asoló el país. Y monseñor Yombandje de 52 años, obispo de Bassangoa y actual presidente de la Conferencia episcopal de la República Centroafricana.

El 26 de mayo el Vaticano confirmaba, en un escueto comunicado, que Benedicto XVI había aceptado las dimisiones del arzobispo de Bangui y del obispo de Bossangoa. Roma no señalaba la causa de las dimisiones de los prelados que, después, se demostraron forzadas.

Sin embargo, ambas dimisiones se producen tras la visita que acaba de realizar al país el arzobispo Robert Sarah, originario de Guinea y secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que dirige el cardenal hindú Ivan Dias. Se trata del dicasterio romano del que dependen los episcopados de los llamados “países de misión”.

La investigación del enviado romano habría concluido que el arzobispo Pomodimo mantenía “una actitud moral que no siempre está conforme con su decisión de seguir a Cristo en castidad, pobreza y obediencia”.
El visitador vaticano no iba más allá en la alusión al arzobispo. Pero, dejaba entrever el motivo de la destitución de los monseñores. Más aún, hablando en general, sostiene que “muchos sacerdotes del clero local tienen mujeres e hijos”. Y tras denunciar a los curas que llevan “una doble vida”, invita a los que estén en tal situación a abandonar el “ministerio”.

Quizás por eso, en una carta abierta al clero de la República centroafricana, su jefe directo, el cardenal Dias, denuncia que “el Cuerpo de Cristo ha recibido muchas manchas a causa de comportamientos escandalosos de los sacerdotes”.
Y añade: “No tiene sentido negar lo que todo el mundo sabe. Tampoco es necesario juzgar los motivos y las circunstancias del mal cometido. Miembros del clero nacional, diocesano y religioso, son, de una u otra forma, cómplices de la actual situación, y cada cual tendrá que asumir su propia culpa en proporción a su responsabilidad personal”.
Pero los curas de la Republica centroafricana no piensan lo mismo que las autoridades romanas. De hecho, como signo evidente del respeto y del cariño que profesan a monseñor Pomodimo, el pasado 27 de mayo anunciaron que se ponían en huelga y que, por lo tanto, no celebrarían sacramento alguno.

Al día siguiente, sin embargo, dieron marcha atrás y se decantaron por mantener su protesta contra Roma, pero sin ocasionar prejuicios a sus fieles. Y es que los curas del país consideran que están siendo “víctimas de una campaña de desprestigio dentro y fuera del país”.

Reunidos en la catedral de Bangui, los curas se manifestaron en contra de la dimisión de monseñor Pomodimo y acusaron al Nuncio del Papa de “discriminatorio, parcial y selectivo” en su juicio sobre la situación. Aseguraban, además, que los obispos y los sacerdotes blancos del país son “responsables de prácticas similares”.

La República Centroafricana cuenta con nueve diócesis para atender a los 4.500.000 habitantes del país.

José Manuel Vidal
http://www.religiondigital.com/

sábado, 30 de mayo de 2009

IMAGINA UNA IGLESIA AL ESTILO DEL EVANGELIO

la Iglesia DE LA UTOPÍA


Imagina que la Iglesia estuviese verdaderamente dispuesta a asumir que ha sido enviada a dar la Buena Noticia a los pobres y sacara todas las consecuencias de su compromiso de servir a los pequeños…

Imagina que laicos y pastores pudieran encontrarse en un diálogo fraterno y abierto sobre los signos de los tiempos que demandan el testimonio profético que denuncia y arriesga nuevos caminos...

Imagina que la Iglesia comenzase por cuestionar su propio ejercicio del poder, respetando las diferencias y el derecho a discrepar, sin excluir a nadie, estableciendo un auténtico espíritu democrático y participativo...

Imagina que la Iglesia hiciese el mismo itinerario de su Maestro y fuese corriendo al encuentro de la Humanidad toda, que está falta de afecto y de pan, para anunciarle la Buena Noticia de la dignidad y de la paz...

Imagina que la Iglesia tuviera en cuenta al formar a sus cuadros la realidad socioeconómica, la diversificación de las culturas, la influencia de las ciencias humanas, la hermenéutica bíblica, la sexualidad...

Imagina que la Iglesia revisase toda su moral a partir del Evangelio y de una vez por todas, barriese todas las aberraciones que escribió respecto del sexo y exaltara el cuerpo como fuente de vida y gozo…

Imagina que la Iglesia fuese consecuente en sus declaraciones contra el machismo y abriese para la mujer las mismas oportunidades, tanto en el plano de los ministerios cuanto en el de las decisiones...

Imagina que la Iglesia dejase a las parejas la libertad de encontrar el método que mejor les pareciese para la planificación familiar, y no los maldijese, reproduciendo hoy la torcida moral agustiniana...

Imagina que la Iglesia tuviese la sensibilidad de acompañar la evolución de la humanidad y tratase con el mismo cariño de Madre a aquellas personas que deshicieron su unión conyugal pero que continúan su camino a la busca del amor y de la felicidad¼

Imagina que la Iglesia cuestionase la obligación inhumana del celibato, que, impuesta a los clérigos, se hizo obsoleta en la historia, y hoy contribuye a la mentira y el desequilibrio humano y afectivo...

Imagina que la Iglesia acogiese en un abrazo tierno y fraterno a todos aquellos hermanos en el sacerdocio ministerial que, casados, hicieron más completo su ministerio al expresar con la vida en pareja lo que hay de más bello en la creación: mujer y hombre a imagen de Dios...

Imagina que la Iglesia cambiase sus criterios para seleccionar sus cuadros de mando y sólo tuviese en su jerarquía gente capacitada, abierta, equilibrada, madura humana y afectivamente, capaz de entregar su propia vida por amor al Reino...

El arte de imaginar pone en marcha los sueños y permite vislumbrar la posibilidad de realizarlos en la práctica.

Ojalá que la Iglesia presente una nueva cara y lleve a cabo su misión de contribuir a la construcción de un nuevo milenio, libre de toda opresión y exclusión.

Tomado de
www.misionjoven.org

viernes, 22 de mayo de 2009

EL CELIBATO

Historia del Celibato
en la Iglesia Católica


Siglo I

Pedro, el primer Papa, y los apóstoles escogidos por Jesús eran en su gran mayoría hombres casados. El Nuevo Testamento sugiere que las mujeres presidían la comida eucarística en la Iglesia primitiva.
Siglos II y III

Edad del Gnosticismo: la luz y el espíritu son buenos, la oscuridad y las cosas materiales son malas. Una persona no puede estar casada y ser perfecta. No obstante ello, la mayoría de los sacerdotes eran hombres casados.

Siglo IV

Concilio de Elvira del año 306, España, Decreto 43: todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de dar misa perderá su trabajo.

Concilio de Nicea, año 325: se decreta que una vez ordenados, los sacerdotes no pueden casarse.

Concilio de Laodicea, año 325: las mujeres no pueden ser ordenadas. Esto sugiere que antes de esta fecha se realizaba la ordenación de mujeres.

Año 385: el Papa Siricio abandona a su esposa para convertirse en Papa. Se decreta que los sacerdotes ya no pueden dormir con sus esposas.

Siglo V

Año 401: San Agustín escribe que “Nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer”

Siglo VI

Año 567: El Concilio de Tours II establece que todo clérigo que sea hallado en la cama con su esposa será excomulgado por un año y reducido al estado laico.

Año 580, Papa Pelagio II: su política fue no meterse con sacerdotes casados en tanto no pasaran la propiedad de la iglesia a sus esposas o hijos.

Año 590 a 604: El Papa Gregorio, llamado “el Grande” dice que todo deseo sexual es malo en sí mismo.

Siglo VII

Francia: los documentos demuestran que la mayoría de los sacerdotes eran hombres casados.

Siglo VIII
San Bonifacio informa al Papa que en Alemania casi ningún obispo o sacerdote es célibe.

Siglo IX
Año 836: El Concilio de Aix-la-Chapelle admite abiertamente que en los conventos y monasterios se han realizado abortos e infanticidio para encubrir las actividades de clérigos que no practican el celibato.

San Ulrico, un santo obispo, argumenta que basándose en el sentido común y la escritura, la única manera de purificar a la Iglesia de los peores excesos del celibato es permitir a los sacerdotes que se casen.

Siglo XI
Año 1045: El Papa Bonifacio IX se dispensa a sí mismo del celibato y renuncia al papado para poder casarse.

Año 1074: El Papa Gregorio VII dice que toda persona que desea ser ordenada debe hacer primero un voto de celibato: “Los sacerdotes [deben] primero escapar de las garras de sus esposas”.

Año 1095: El Papa Urbano II hace vender a las esposas de los sacerdotes como esclavas y sus hijos son abandonados.

Siglo XII
Año 1123: Papa Calixto II: El Concilio de Letrán I decreta que los matrimonios clericales no son válidos.

Año 1139: Papa Inocencio II: El Concilio de Letrán II confirma el decreto del anterior Concilio.

Siglo XIV
El Obispo Pelagio se queja de que las mujeres son aún ordenadas y administran confesiones.

Siglo XV
Transición. 50% de los sacerdotes son hombres casados y como tal, aceptados por la gente.

Siglo XVI

1517: Martín Lutero.
1530: Enrique VIII.
1545 a 1563: El Concilio de Trento establece que el celibato y la virginidad son superiores al matrimonio.

Siglo XIX
1869: El Concilio Vaticano I establece la infalibilidad del Papa.

Siglo XX
1930: Papa Pío XI: el sexo puede ser bueno y santo.

1951: Papa Pío XII: un pastor luterano casado es ordenado como sacerdote católico en Alemania.

1962: Papa Juan XXIII: Concilio Vaticano II; el matrimonio es equivalente a la virginidad.

1966: Papa Pablo VI: dispensas al celibato. Ludmilla Javorova y otras mujeres checas son ordenadas para atender las necesidades de las mujeres prisioneras de los comunistas

1980: Se realiza la ordenación de pastores anglicanos y episcopales casados como sacerdotes católicos en los Estados Unidos; en 1994, esto también sucede en Canadá e Inglaterra.

1993: “El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo.” Declaración del Papa Juan Pablo lI en julio de 1993.


Papas que fueron casados
San Pedro, Apóstol
San Félix III 483-492 (2 hijos)
San Hormidas 514-523 (1 hijo)
San Silverio (Antonia) 536-537
Adriano II 867-872 (1 hija)
Clemente IV 1265-1268 (2 hijas)
Félix V 1439 1449 (1 hijo)

Papas que fueron hijos de papas u otros miembros de clero

San Damasco I (366-348), hijo de San Lorenzo, sacerdote.
San Inocencio I (401-417), hijo de Anastasio I
Bonifacio (418-422), hijo de un sacerdote
San Félix (483-492), hijo de un sacerdote
Anastasio II (496-498) hijo de un sacerdote
San Agapito I (535-536) hijo de Gordiano, papa
San Silverio (536-537), hijo de San Hormidas, papa
Marino (882-884), hijo de un sacerdote
Bonifacio VI (896-896), hijo de Adrián, obispo
Juan XI (931-935) hijo del Papa Sergio III
Juan XV (989-996) hijo de León, sacerdote

Papas que tuvieron hijos ilegítimos después de 1139

Inocencio VIII (1484-1492) varios hijos
Alejandro VI (1492-1503) varios hijos
Julio (1503-1513) 3 hijas
Pablo III (1534-1549) 3 hijos, 1 hija
Pío IV (1559-1565) 3 hijos
Gregorio XIII (1572-1585) 1 hijo


Mitos y hechos reales
Mito: Todos los sacerdotes realizan un voto de celibato.
Hecho: La mayoría de los sacerdotes no hacen un voto de celibato. Es sólo una promesa hecha ante un obispo.

Mito: El celibato no es la razón de la falta de vocaciones.
Hecho: Una encuesta realizada entre las iglesias protestantes durante 1983 muestra un excedente de miembros del clero; solamente la iglesia Católica tiene carencia de sacerdotes.

Mito: El celibato eclesiástico ha sido norma desde el Concilio de Letrán II, celebrado en 1139.
Hecho: Los sacerdotes y hasta los Papas continuaron casándose y teniendo hijos durante varios siglos después de esa fecha.De hecho, la Iglesia Católica Oriental todavía tiene sacerdotes casados. En la Iglesia Latina, un sacerdote puede ser casado si primero fue pastor protestante; o si ha sido católico durante toda su vida pero promete no tener nunca más relaciones sexuales con su propia esposa.


Nosotros creemos que el celibato es un don del Espíritu, tal como lo es la vocación de matrimonio y la vocación a permanecer soltero. Los dones no pueden ser obligatorios, por eso es que con un profundo respeto por el don del celibato solicitamos que se lo decrete opcional, y no se lo imponga sobre aquellos que no han sido llamados a permanecer en ese estado.

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